Por fin tenemos una vista completa del mapa de Forza Horizon 6, que confirma los rumores sobre Japón como terreno de juego. Playground Games ha anunciado su«mapa más denso y vertical«, y enseguida queda claro que la ambición es ofrecer una experiencia de conducción en un territorio que invite a ponerse al volante. El sistema de estaciones se mantiene firme, prometiendo variaciones significativas en el agarre y la visibilidad.

Las cifras hablan por sí solas: la superficie es el doble que la del FH5 de México. Pero más que el tamaño, es la densidad lo que nos llama la atención. Con unas 660 carreteras transitables, frente a las 578 anteriores, esperamos muchos menos tramos llanos sin alma. Esto significará rutas más variadas, más desafíos contextuales y una mejor integración de los eventos en el entorno. Esperamos una serie de curvas que no parezcan todas iguales.
La verticalidad es claramente el nervio de la guerra. Entre los intercambiadores de varios niveles de Tokio, las Tierras Altas y los Alpes japoneses, la FFB de nuestros volantes se va a ver sometida a una dura prueba con los cambios de pendiente. El norte del mapa se presenta como especialmente exigente, con carreteras cubiertas de nieve y terreno escarpado. Ya estamos anticipando sesiones de frenado cuesta abajo, en las que tendrás que romper a fondo la frenada para evitar acabar en el arcén.
Tokio es la pieza elegida. La ciudad es un bioma en sí misma, desarrollado por un equipo especializado. Se promete que será«cinco veces mayor que las ciudades anteriores». Esto se traduce en un centro urbano denso, con calles estrechas que requerirán precisión en la trayectoria y anticipación, complementadas por zonas industriales propicias a las derivas improvisadas. Las vías rápidas de las afueras y las autopistas elevadas inspiradas en Shutoko deberían ofrecer oportunidades para conducir a velocidades más delirantes, aunque ello suponga saturar el campo de visión en una pantalla triple. Es probable que la complejidad de las infraestructuras apiladas de Tokio exija una buena anticipación de los puntos de cuerda floja, sobre todo en las curvas ciegas bajo los intercambiadores.
Más allá de la capital, el mapa se divide en varias regiones: Alpes Japoneses, Tierras Altas, Montañas Bajas, Llanuras y Costa. Cada zona debe ofrecer su propio carácter, con lo que ello implica en cuanto a elección de coche y configuración. Los Alpes, por ejemplo, deberían favorecer a los coches de tracción total con un buen par a bajas revoluciones, mientras que las llanuras permitirán probar la Vmax sin demasiadas limitaciones. Queda por ver si la promesa de densidad también se reflejará fuera de las zonas urbanas más pronunciadas.







0 comentarios